Publicidad:
La Coctelera

***Unfairytales***

18 Abril 2007

Pequeño mundo silla de ruedas.



Entran al metro el “abue” y su enfermero. El “abue” va en sillita de ruedas leyendo su periódico...ni se inmuta cuando el enfermero batalla y da empujones para colocar la silla en el lugar de los discapacitados. La gente se mueve incómodamente (¿qué sele va a hacer?) Finalmente el “abue” queda viendo hacia la pared, el metro esta lleno, no hay espacio suficiente. Pero el “abue” saca unos caramelos y los empieza a desenvolver poco a poco. La parada siguiente se vacía un poco elvagón y el enfermero logra pillar un asiento, deja al “abue” en su silla de cara aún hacia la pared. El “abue” ahora va tomándose un zumito vitamínico con popotillo, el enfermero observa como bajan y suben personas, se levanta y lecede su asiento a una mujer embarazada. El “abue” mientras tanto va jugando con su móvil. Le entra una llamada y la atiende conun tono de voz solemne pero a los pocos segundos se corta por la interferencia subterránea. El “abue”, entonces, trata de sacar una pequeña agendita roja del bolsillo derecho de su chaleco, pero la parada repentina del metro hace que ésta se le caiga al piso, aunos cuantos centímetros de la rueda delantera. El “abue” trata de agacharse y alcanzarla. Se estira con todas sus fuerzas, echa pujiditos de fatiga cada vez que sudedo índice roza la susodicha agenda.El enfermero, quien ya ha vuelto a pillar otro asiento un poco más alejado de su empleador, mira la escena inmutado.

De pronto una madre y su hija de 7 años se sientan junto a él. Vienen de hacer compras y llevan muchas bolsas de diferentes tamaños por todas partes. La niña impacientemente le pide a su madre que le deje abrir un regalo específico. La madre le entrega la bolsa y la pequeña trata de abrir el paquete de plástico pero no lo logra. La madre intenta ayudarla pero ella no la deja y sigue forcejeando durante unos momentos hasta que se da por vencida. La mujer toma el paquete para intentar abrirlo ella misma con los dientes. Finalmente, después de tirar mucho el plástico cede y sacan el objeto de su envoltura. Ambas lo miran, lo prueban, lo vuelven a meter en la bolsa y se quedan tranquilas.

Tras esto, el enfermero se queda pensativo, y después de ver que el “abue” no se vence pero tampoco logra su cometido, se para, se acerca a él, le recoge la agenda y se la entrega. El “abue” la coge sin decir nada y la guarda sin decir nada. Se queda serio. El enfermero toma la silla de ruedas, le da la vuelta y la siguiente parada salen los dos del vagón. Es un pequeño mundo esa silla de ruedas, y el enfermero lo sabe.



Tags: relato, abue, metro

servido por eita-cor sin comentarios compártelo

sin comentarios · Escribe aquí tu comentario

Escribe tu comentario


Sobre mí

Avatar de eita-cor

***Unfairytales***

ver perfil »
contacto »
http://eita-cor.hi5.com

Fotos

eita-cor todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera